Nuestra historia como Fundacion Circulo Solidario En EL Salvador
Los orígenes de Fundación Círculo Solidario de El Salvador se vinculan a la Comunidad Cristiana Católica Acción Solidaria y a la Asociación Jesús Solidario, en Bilbao (España), nacida con dos ideales: Jesús y los pobres, entendiendo que acompañar a la población empobrecida supone el trabajo por la promoción, la justicia y la acción social. En 1995 coinciden en Perú los religiosos españoles Carlos Urriza, Iñaki Zudupe y Patxi Loidi, y deciden fundar Círculo Solidario en Trujillo (Perú). Al existir ya una comunidad cristiana y algunos voluntarios, con ellos comienza la actividad de Círculo Solidario sin medios económicos y con la generosidad del Evangelio.
Un año después y de forma similar, los misioneros españoles Patxi Loidi y Aitor Esteban crean Círculo Solidario en El Salvador, y Miguel Ángel Remírez lo hace en Filipinas. Poco antes se habían fundado entidades hermanas españolas en Bilbao (País Vasco) y Cantabria (Santander), orientadas a la consecución de fondos para la financiación de los proyectos del Gobierno Vasco y de otras entidades de España. Desde los comienzos se intensifica la formación y el trabajo del voluntariado en las comunidades marginales como una tarea prioritaria.

Las personas voluntarias desarrollan actividades como apoyo y orientación a juntas directivas comunitarias, atención a la infancia, programas de becas y apadrinamientos, comedores infantiles, escuela de padres y madres, promoción del deporte, proyectos de infraestructura y servicios básicos, campañas de sensibilización en medioambiente, entre otros esfuerzos, sin dejar de lado la promoción del Evangelio. Han sido años llenos de ideales que han dado a Círculo Solidario su verdadero rostro, que se mantiene intacto con el crecimiento actual. Los primeros proyectos fueron obra de los voluntarios y voluntarias, desde la elaboración hasta la ejecución de los mismos. Gracias a esta experiencia y aquellos comienzos hemos llegado hasta donde estamos.
Desde los comienzos se atendió, mediante un programa de apadrinamiento, a la niñez de las zonas marginales, incluyendo apoyo para educación, salud y parte de alimentación. Posteriormente, el programa se hizo más comunitario: no atendía a niños y niñas específicos, sino a la niñez de la comunidad, orientándose cada vez más a adolescentes y jóvenes, con un enfoque menos asistencialista y más de promoción y compromiso comunitario.
La carencia de servicios básicos en las comunidades hizo que la Fundación se orientara hacia la construcción de obras de infraestructura para cubrir necesidades como agua, energía eléctrica y saneamiento. Los primeros empleados contratados fueron las mismas personas voluntarias. A medida que aumentaba el volumen de las obras y la complejidad de los proyectos, se hizo necesario contratar personal calificado a tiempo completo.
Los terremotos de 2001 marcan un hito en la historia de Círculo Solidario en El Salvador. A raíz de estos desastres se gestionaron proyectos de reconstrucción y obras de infraestructura básica como casas comunales, calles, introducción de energía eléctrica, agua potable y letrinización, consolidándose así el equipo de proyectos.
Poco a poco se comprendió que las obras de infraestructura eran importantes, pero también lo era la formación de las personas beneficiarias, su organización y su participación en los asuntos comunitarios. Los proyectos evolucionaron hacia un enfoque integral, incorporando áreas como salud, educación, organización comunitaria y medioambiente, además del enfoque transversal de género.
A finales de 2003 se elaboró el primer plan estratégico, construido de manera participativa. Aunque sencillo, reflejaba los anhelos y la visión del equipo. Su implementación permitió una mejor organización del trabajo, la creación de áreas y departamentos, y la planificación de programas. Así surgieron áreas como administración, formulación y seguimiento de proyectos, educación, promoción comunitaria y salud.
La promoción comunitaria ha buscado formar líderes y lideresas, brindando herramientas para la organización y gestión del desarrollo. Se fortalecieron programas de becas para jóvenes de escasos recursos, acompañándolos en su formación académica y en valores, fomentando su participación en la vida comunitaria. También se impulsó el trabajo con mujeres mediante capacitaciones, organización de grupos y generación de medios de vida a través de talleres vocacionales.
En 2006 se elaboró la primera Política Institucional de Equidad de Género, fortalecida y actualizada con el tiempo. Actualmente, todos los proyectos incorporan este enfoque como eje transversal. En 2023, la política fue actualizada con el apoyo de Horizont 3000.
En 2022 se creó la Política Institucional de Niñez y Adolescen

cia, incorporando este enfoque en todos los proyectos y priorizando la atención a los sectores más vulnerables, también con el apoyo de Horizont 3000.
Círculo Solidario ha sido posible gracias al compromiso de personas inspiradas por el Evangelio, la fe, la justicia y la transformación social. La organización continúa trabajando por un mundo más justo, solidario y equitativo. De cara al año 2026, proyecta la creación de una Política Institucional de Cambio Climático y Medio Ambiente, orientada a fortalecer el compromiso con la sostenibilidad y el cuidado del entorno mediante acciones concretas y de largo plazo.









